Ritmo de lectura:
Inicio: 3 de febrero de 2013
Término: 21 de febrero de 2013
Como dije en el último post, este libro que encantó por varios motivos: uno, sentirme caminando por plena San Martín, desde Boulevard hasta el parque Sur... dos, el relato! La descripción de las 21 cuadras que hacen juntos los dos personajes, Leto y el Matemático, es tan minuciosa, tan sutil, tan real... y a su vez la forma de narrar!!!! por momentos te parece que estás caminando con ellos, en otros te parece estar dento de la cabeza de Leto, viajando en sus recuerdos y pensamientos; por ahi sale Saer con expresiones, que parece que te está contando ahora mismo lo que pasa, haciendo aclaraciones del tipo, "él le dijo - el Matemático, no? - ..."
Por otro lado me emocionaron bastante ciertas expresiones como: "al pelo" "qué macana", y situaciones como un cumpleaños en una quinta en Rinción y con barril!
Algunas frases me encantaron, por ser tan típicas y cotidianas de Santa Fe, de una caminata por calle San Martín, como:
"Alzando otra vez la cabeza, sus ojos se encuentran con la segunda cara conocida, ni siquiera lo que podría llamarse, con mayor precisión un conocido. Una cara conocida - o sea, no?, una cara que ocupa un lugar intermedio entre lo familiar y lo desconocido, a la que no podría ponerle un nombre pero que, de tanto pasar una y otra vez por su campo visual, ha terminado imponiendo sus rasgos peculiares a la memoria del Matemático, así como la cara del Matemático ha terminado imprimiéndose en la memoria del otro, de modo que a partir de cierto momento, cuando se cruzan en la calle, en prueba de reconocimiento, se saludan".
Además, entre la banalidad de la conversación, se mezclan recuerdos, lo que sucederá en el futuro con los personajes, pensamientos y reflexiones idiosincráticas de cada uno, que le dan una riqueza maravillosa al libro, creo principalmente, por tratar de temas como la violencia política y la persecusión ideológica sin ser una novela en lo absoluto "cliché".
Conclusión: 100% recomendable.